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Semana#14 – Plantas

PLANTAS

Esta semana vamos a encargarnos de ordenar todo lo relacionado con unos maravillosos seres vivos que muy probablemente conviven con vosotros: las plantas.

Personalmente me considero gran amante de las plantas, y de la Naturaleza en general. Como vivo en una ciudad, el acceso a espacios naturales en el día a día es limitado, y por ello disfruto de tener plantas en casa, ya que es una manera de traer al hogar un pedacito de Naturaleza.

La categoría “plantas” incluye también los recipientes donde crecen y todos los artilugios y productos que se usan para cuidarlas. He de decir que tengo bastantes pantas en casa, pero reconozco que no les dedico todo el tiempo que sería ideal dedicarles, ya que mis obligaciones diarias me dejan una cantidad tiempo libre limitada. Me cuesta mantener el orden en esta categoría, entendiendo “orden” como el hecho de tener el número de plantas ideal, en los lugares perfectos, y en óptimo estado de salud.

Hay personas que tienen mucha facilidad para cuidar de sus plantas, y otras que matarían hasta un cactus. Mi madre, por ejemplo, dedica al menos un par de horas diarias a sus plantas, y eso unido a su buena mano, hace posible que su terraza parezca un vergel.

La propia Marie Kondo, cuando vivía en Japón, cultivaba hierbas en el interior de su casa, aunque no le funcionó muy bien. Ahora que vive en Los Ángeles, tiene espacio para un jardín al aire libre por primera vez, y está fascinada con la experiencia de ver crecer sus plantas.

Visitar un jardín, para los afortunados que lo puedan tener, puede ser como ir a un mini retiro: es una oportunidad para relajarse, conectarse con la tierra y asegurarse de que las plantas estén saludables.

Ordenar y cuidar las plantas son dos formas de cuidar del entorno y una oportunidad de realizar nuestro estilo de vida ideal. El espacio al aire libre es una extensión del hogar, que también puede despertar alegría.

BENEFICIOS DE TENER PLANTAS EN EL HOGAR

Las plantas aportan mucho más que estética: son seres vivos que promueven la calma, la alegría y la salud. No importa donde se encuentren, las plantas purifican el aire, liberan oxígeno y proporcionan alimentos.

Algunos de los beneficios de tener plantas en casa son:

  • Mejoran la calidad del aire y evitan problemas respiratorios: Ellas “atrapan” los gases, disminuyen la polución, renuevan el ambiente y reducen la presencia de polvo.
  • Con ellas obtenemos remedios caseros con propiedades curativas: en casa podemos usarlas para preparar infusiones, ungüentos y diferentes remedios caseros. Además, al humidificar el aire, también mantienen la piel hidratada.
  • Alivian el estrés: Tener plantas en casa representa un buen pasatiempo para desconectarse de los problemas cotidianos y vencer la depresión.
  • Regulan la temperatura y la humedad en el hogar.

EL DESORDEN DE LAS PLANTAS Y OBJETOS DE JARDINERÍA

Las plantas de interior son un poco diferentes a las otras cosas que posees porque son seres vivos. Ellas pueden mejorar maravillosamente la apariencia de un hogar Pero, como todo lo demás, pueden convertirse en desorden. 

En general, las plantas en buen estado de salud despiertan alegría. Sin embargo, si las plantas de tu hogar no son saludables, están descuidadas, son demasiado grandes, demasiado numerosas, demasiado puntiagudas o demasiado caídas, pueden afectar negativamente la energía de un espacio y pueden convertirse en desorden, al igual que cualquier otra cosa que se posea.

Uno pensaría que la decisión de mantener una planta que está medio muerta sería una obviedad, pero es sorprendente la frecuencia con la que veo especímenes de este tipo en los hogares de las personas que están más allá de la salvación o indescriptiblemente desaliñados. A veces es simplemente una cuestión de pereza, ajetreo o negligencia. Simplemente no han llegado a hacer nada al respecto. A veces también existe la esperanza de que las plantas puedan revivir o que su apariencia pueda mejorar con el tiempo, y sin duda vale la pena intentarlo si tienes la paciencia y el conocimiento para hacerlo. Pero en muchos casos, hay otro factor que está en el origen de la indecisión, y es la culpa por tirar un ser vivo.

También se puede dar acumulación en los objetos y productos relacionados con el cuidado de las plantas: macetas, jardineras, palas, soportes, sustrato, plaguicidas, fertilizantes, pulverizadores… si hay demasiados, están dispersos por varias zonas de la casa, están sucios o mal cerrados, están oxidados o rotos, o están almacenados esperando ser utilizados, pueden generar estancamiento y desorden.

ORDENAR LAS PLANTAS

Como siempre, antes de ordenar, hay que cribar y deshacernos de todo ello que ya no necesitamos. Te propongo seguir estos pasos:

  • Junta todas las plantas: Prepara un espacio lo suficientemente grande y junta todas tus plantas, o al menos aquellas que puedas transportar. Sácalas de sus macetas decorativas y pon estas aparte. Si tienes un jardín o jardineras fijas, sigue los siguientes pasos directamente sobre el lugar.
  • Divide las plantas en los siguientes grupos:
    • Plantas que se van: muertas o moribundas (sin solución), que no te aportan alegría, muy repetidas, demasiado grandes… tíralas directamente a la basura o decide si las puedes regalar o incluso vender. Agradéceles desde el fondo de tu corazón por traerte alegría en el pasado, y por haber embellecido previamente tu hogar. No te sientas culpable.
    • Plantas que se quedan y necesitan una “puesta a punto”: pódalas, trátalas contra las plagas, divídelas o saca esquejes para regalar, abónalas, trasplántalas, haz que su estado de salud sea óptimo y que estén felices de quedarse contigo.
    • Plantas que se quedan en óptimo estado de salud y no necesitan mantenimiento en ese momento.
  • Haz limpieza de maceteros, soportes y otros contenedores: quédate con aquellos que te aporten alegría y felicidad. Límpialos. El resto, tíralos o regálalos.
  • Haz limpieza de productos y herramientas de jardinería. Sigue las mismas pautas que con los productos de aseo o limpieza.
  • Junta todas las plantas que se quedan, y que ya han recibido su tratamiento en caso de que fuera necesario, y clasifícalas en grupos según sus necesidades (exterior/interior, sol/semisombra/sombra, mucho/poco riego. 
  • Decide en qué zona de la casa o fuera de la casa vas a colocar cada grupo de plantas, según sus necesidades. Identifica los espacios disponibles para colocarlas, teniendo en cuenta la estética y las condiciones (luz, calor, humedad). Sigue tu instinto.
  • Puedes de manera opcional agrupar las plantas que tienen requisitos de cuidado similares en una sola maceta. Esto ocupa menos espacio en el hogar y crea el efecto de hacer que el follaje se vea más lleno e impresionante, y de producir contrastes estéticos. Agrupar plantas en realidad también puede beneficiar a sus plantas. Cuando las plantas se plantan juntas en macetas y requieren la misma cantidad de riego, esencialmente se empapa la tierra por completo como lo haría normalmente (siempre que la maceta no sea demasiado grande). Si una planta está ralentizando su crecimiento o está pasando por una mala racha por cualquier motivo y, por lo tanto, no absorbe el agua tan rápido como debería, las otras plantas en la maceta absorberán el agua, lo que ayudará a evitar la pudrición de la raíz.
  • Coloca cada planta o grupo de plantas en las macetas/tiestos/jardineras más adecuadas para su tamaño y para el lugar donde las colocarás. Encuentro que, generalmente y de manera sorprendentemente “mágica”, cada planta encuentra su recipiente ideal fácilmente, y casi nunca es necesario comprar material adicional. En caso de que alguna plana quede sin maceta, hazte con una rápidamente para que la planta no quede “sin hogar”. De la misma manera, compra sustrato o cualquier otro producto necesario para llevar a cabo este paso.
  • Coloca cada recipiente en los lugares elegidos, distribuidos por la casa o el exterior. Agradécele que comparta su vida y su espacio contigo. Crea la ilusión de espacio y orden, evitando sensación de hacinamiento y usando macetas de colores y texturas armónicos. Arma arreglos de plantas que se vean unificados. Combina con otros artículos de decoración como cristales, conchas, jarrones, pinturas, velas o libros particularmente bonitos.
  • Por último, guarda todos los objetos relacionados con el cuidado de las plantas en un mismo lugar, y de manera ordenada.

Una de las grandes satisfacciones que encuentro cuando podo o divido plantas que se han hecho muy grandes, es plantar los esquejes en pequeños recipientes y regalarlos a mis vecinos, familiares, amigos o incluso dejarlos en la calle con un cartel que dice “Adóptame!”. Estas plantas merecen vivir en un espacio donde serán apreciadas y miradas con cariño. También merecen su propio espacio para brillar, y te aseguro que lo encontrarán rápidamente.

Algunas de las plantas más bellas que tengo son “rescatadas” de algún vecino que las dejó al lado de la basura a disposición que quien las quisiera.

CUIDAR DE LAS PLANTAS QUE SE QUEDAN

Ahora que has seleccionado las plantas que te acompañarán, y las has colocado en su recipiente ideal y en su lugar óptimo, hay algunos consejos que puedes seguir para mantener el orden en tus plantas y hacer posible que gocen de buena salud:

  • Infórmate de los cuidados necesarios para tu planta de interior o exterior: En las plantas de interior es importante tanto la luz directa e indirecta como el riego necesario. Y en las plantas de exterior tienes que prestar mayor atención a la poda y el abonado de dichas plantas.
  • Invierte en lámparas de cultivo: Una solución simple a la limitada entrada de luz en el interior del hogar es comprar luces de crecimiento para que las plantas puedan prosperar en cualquier habitación con poca luz natural, con solo unas pocas horas adicionales de suplemento de luz de crecimiento.
  • Elección de plantas nuevas: Cuando elijas tus plantas ten en cuenta los tipos que existen, diferenciando las plantas anuales y las plantas perennes. Las primeras realizan todo su ciclo de vida en una época o temporada concreta y, las segundas, son aquellas que se cuidan para que nos den flores cada temporada. Elige tus nuevas plantas en base a las condiciones que puedas ofrecer. Evita por ejemplo comprar plantas que necesitan mucho sol si en tu casa no recibes apenas sol directo.
  • Soportes con ruedas para plantas grandes. Puedes colocar tus plantas grandes en maceteros que se puedan mover fácilmente para adaptarlas a las condiciones climatológicas, y cambiarlas de lugar de invierno a verano según sus necesidades. Esto facilita además la limpieza del suelo.
  • Trasplántalas con mucho cuidado. Es importante seleccionar una tierra para plantas que contenga todos los nutrientes específicos para la planta que estés manipulando y que sus raíces crezcan de forma sana y fuerte. Asegúrate que la maceta que elijas tenga un agujero en la parte inferior para que elimine el exceso de agua a la hora de regalarla. Además, el material de la maceta es muy importante. Aunque las macetas de plástico se pueden mover con mayor facilidad las de arcilla o cerámica drenan mucho mejor el agua.
  • Regado y tratamientos específicos. Suministra la cantidad correcta de agua a tus plantas, teniendo en cuenta el ambiente y las condiciones meteorológicas si son de exterior. Limpia de manera habitual y suavemente las hojas con un paño húmero. Si necesitas librar a tus plantas de interior de alguna plaga puedes utilizar un jabón insecticida. Aplica periódicamente plaguicidas y fertilizantes, preferentemente ecológicos. 
  • Retira los brotes y flores marchitos. Para evitar que tus plantas crezcan a un tamaño enorme puedes cortar el crecimiento excesivo y evitar que las hojas se enreden entre ellas. Además, te recomendamos deshacerte de los brotes marchitos para que la propia planta no malgaste energía en hojas o brotes que no parecen crecer de forma saludable.
  • Aclimata a tu planta de forma progresiva. Cuando hagas un cambio en la ubicación de tus plantas ten en cuenta que también necesitan un periodo de adaptación para aclimatarse poco a poco y adaptarse hasta retomar su ritmo de crecimiento. Además, como en invierno el sol no es tan fuerte puedes acercarlas más a la ventana y retirarlas en verano. Sin embargo, no olvides que no puedes exponer de forma directa al sol una planta que ha estado en sombra, ya que sus hojas pueden quemarse. Las plantas deben acostumbrarse a la luz y a la sombra de forma progresiva.
  • Y la gran pregunta. ¿Es conveniente hablar con las plantas? Por supuesto que sí. Nuestras plantas perciben la atención y crecen más saludables cuando reconocemos lo importantes que son para nosotros.

¡Ahora sólo queda disfrutar de estas fantásticas compañeras!

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