Sin categoría

TENGO KONMARI

Leí La Magia del Orden en 2015, por recomendación de mi buena amiga R. Entonces me encontraba atravesando un periodo de grandes cambios en sectores importantes de mi vida, un periodo de liminalidad. Era el momento perfecto de dejar atrás lo que ya había cumplido su propósito para dar la bienvenida a lo nuevo. Tanto mi amiga R como yo aplicamos el método KonMari, con más o menos disciplina y rigor, y desde entonces es frecuente que en nuestras conversaciones surja la frase «TENGO KONMARI».

Esta frase significa que hemos hecho un repaso puntual a nuestras pertenencias (generalmente ropa), y hemos encontrado algunas cosas de las que queremos desprendernos y y las ofrecemos por si la otra encuentra algún tesoro. En ocasiones el «KonMari» no es nuestro, sino que viene de terceras personas.

En ocasiones hemos aprovechado el momento «KonMari» para organizar una quedada, donde intercambiamos prendas y otras cosas con amigas, y de paso nos servimos un vermut y reímos al probarnos faldas de cuando éramos más jóvenes y que la mayoría de las veces ya no nos entran. Generalmente nos quedamos con alguna prenda ajena, y esto supone un motivo de ilusión para ambas partes: la que da y la que recibe. Las prendas que nadie se queda las llevamos a los contenedores solidarios de ropa o las ofrecemos a más personas de nuestra red «KonMari».

La red «KonMari» va creciendo con el tiempo, y este es en parte el motivo de crear este blog, para así poder contar mi experiencia en este camino de transformación e inspirar a otras personas para que la red «KonMari» siga creciendo.

Pero volvamos a la pregunta: ¿Qué hacemos con los objetos desechados?.

Al poner orden en nuestro hogar según el método KonMari, podemos generar decenas de bolsas de basura (de las grandes) llenas de objetos que queremos desechar. Hay tres alternativas para deshacernos de las cosas: VENDER, REGALAR o TIRAR.

Siempre es conveniente vender o regalar antes que tirar, ya que de esta forma podremos alargar la vida útil de los objetos y evitar que acaben en un vertedero o incinerados. El Medio Ambiente nos lo agradecerá, y también aquellas personas que encuentran utilidad en nuestros objetos y les ofrecen una nueva vida. En caso de venderlos, nuestro bolsillo también lo agradecerá.

  • VENDER

Para mí, la estrella de las plataformas de venta local y particular de segunda mano es Wallapop. A través de ella he vendido muchísimos objetos, y también he comprado algunos. En general me ha traído encuentros e interacciones con buena gente y una sensación de ayuda mutua tras cada transacción. En ocasiones he «vendido» artículos a cambio de una donación a una protectora de animales u otra ONG. Aquí tienes una Guía de Wallapop para principiantes.

Otras opciones pueden ser Ebay, Cash Converters, Milanuncios, Vibbo, Tablón de Anuncios, Mi Trastero, Ebid, Facebook Marketplace y Segundalia (solo ropa).

En cuanto a la venta de libros, en todas las ciudades existen tiendas para vender libros usados al peso. Si te quieres deshacer de ellos rápidamente, vender libros al peso es una opción sencilla, aunque no ganarás mucho con la venta. Librerías como la Casa del Libro o Re-read también son una buena alternativa donde vender libros rápidamente.

Para obtener el máximo beneficio lo ideal es vender tus libros por internet en páginas de compra venta de libros usados, como Relibrea, Quierolibros.com y Todocoleccion.

  • REGALAR o DONAR

Regalar a conocidos

Empieza por aquellos que tienes cerca (familia, amigos, compañeros de trabajo, vecinos…). Ofréceles los objetos que ya no necesitas. Anímales a que repasen sus pertenencias en busca de objetos de los que deshacerse. Aprovecha para hacer del intercambio una excusa para encontrarse y celebrar. Ya verás qué ilusión hace que tu amiga descubra ese vestido que es justo lo que estaba buscando y que tú tenías años en el armario sin usar. Cada vez que lo use se acordará de ti con cariño y de lo bien que lo pasasteis el día que se lo regalaste.

El espíritu de estos encuentros debería basarse en deshacerse de un número mayor de cosas propias que de aquellas que nos quedamos de otros. Es decir, no debemos salir con más cosas de las que teníamos al llegar. NO ACUMULAR, es el mantra.

La app Tienes Sal me gusta mucho porque te permite entrar en contacto con los vecinos de tu barrio y los barrios cercanos, y puedes colgar anuncios y ofrecer aquellas cosas que no necesitas.

También existen grupos de Facebook de prácticamente cada barrio. Hay algunos con miles de miembros y muy activos. Lo importante es encontrar personas de tu cercanía que puedan encontrar útiles los objetos que quieres desechar, para darles una nueva vida antes de que acaben en la basura.

Donar

Existen muchísimas ONGs que estarán encantadas de recibir tus pertenencias desechadas (siempre que estén en buen estado) para recaudar fondos, utilizarlas, o repartirlas. A continuación te doy algunas ideas:

Ropa en buen estado: la ropa que esté en buen estado puedes depositarla en los contenedores que encontrarás por la calle, y que gestionan diferentes organizaciones humanitarias. En Valencia concretamente puedes encontrar contenedores de El Rastrell, Koopera (Cáritas) y La Casa Grande, entre otros. También hay tiendas de ropa que recogen ropa usada para reciclar o donar, como por ejemplo H&M.

Ropa vieja y textiles: los refugios de animales abandonados suelen recoger ropa y textiles usados (mantas, sábanas, toallas, edredones, batines, abrigos, jerseys, colchas), todo aquello que sirva para mantener calientes y secos a los animales. Ponte en contacto con tu protectora o colonia felina local para ver si disponen de puntos de recogida cerca de tu casa.

Libros: lo más sencillo es empezar preguntando a tu biblioteca municipal más cercana. La mayoría acepta donaciones de libros, aunque es posible que antes te pidan una lista con los títulos. Otra opción es preguntar a colegios si aceptarían los libros usados, o contactar con ONGs como Aida Book&More. También existen páginas web como Recilibros, quienes además los recogen en tu domicilio a partir de una cantidad mínima.

Muebles, objetos de decoración y enseres varios: existen multitud de organizaciones benéficas que estarán interesadas en aceptar todo tipo de enseres para vender en mercadillos o repartir entre las personas necesitadas. Lo mejor es hacer una búsqueda por internet, para ver qué organizaciones trabajan en tu zona y contactar con ellas.

En definitiva, si quieres REGALAR o DONAR tus objetos, lo ideal es encontrar una vía fácil, que te permita hacerlo en poco tiempo, con el máximo beneficio para otros, y sin desplazarte. Algo que personalmente me ha aportado satisfacción es dejar una caja con libros, objetos de decoración y cosas variadas al lado de un contenedor de basura, o en un banco en un parque, junto con un letrero que dice «llévame a casa» o «gratis». Puedes esperar a distancia y ver cómo los transeúntes se llevan aquello que has dejado. Si pasado un rato quedan cosas en la caja, puedes recogerlas y buscar otra vía de donación, ya que no está permitido dejar objetos abandonados por la calle.

  • TIRAR

Siempre, siempre, es mejor buscar una alternativa antes que tirar a la basura los objetos desechados. Una vez fabricados, cuanto más larga sea la vida útil de los objetos, menos impacto medioambiental generaremos.

Si ya se han agotado las posibilidades y lo único que queda es desechar el objeto definitivamente, lo que siempre deberíamos hacer es ver si es reciclable y si podemos llevarlo a un Punto Limpio. Esto es especialmente importante para objetos o productos que podrían ser dañinos para el Medio Ambiente, ya que si los tiramos directamente en el contenedor gris de basura, acabarán en un vertedero o incinerados.

Como reflexión final, me gustaría que dedicásemos un momento a pensar cuál va a ser el ciclo de vida de un objeto antes de comprarlo. ¿Qué me va a aportar el tiempo que lo use? ¿Qué va a pasar con ese objeto cuando deje de usarlo? ¿Cuánta energía y cuántos recursos se han utilizado para fabricarlo y transportarlo, y qué huella medioambiental deja?

Cuando ponemos orden en nuestro hogar y como resultado nos encontramos con decenas de bolsas de objetos que queremos desechar, y además nos preocupamos por buscarles una vía alternativa antes de tirarlos a la basura, sin pretenderlo nos hacemos más conscientes de nuestra huella de consumo. Esta es una de las consecuencias mágicas de ordenar, que nos convertimos en consumidores más conscientes.

Visita nuestra página de Facebook y únete al grupo de Facebook. Empezamos en febrero a ordenar nuestra casa y nuestra vida!!

1 comentario en “TENGO KONMARI”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s